El Tío Rico es Presidente

En las últimas horas Donald Trump se ha coronado Presidente de los Estados Unidos de América, cosa que ha generado ya muchos comentarios. Uno resulta una y otra vez alarmante: se sigue insistiendo en que se trata de un hecho inesperado.

Volvamos un poco hacia el pasado para ver si es así.

Cuando Trump comienza su carrera hacia el sitio que hoy ocupa recuerdo haber pensado que no era alguien que pudiese ser elegido, que seguramente tenía algún propósito oculto al que atendía postulándose incluso para ser vencido. Más tarde consiguió ser el postulante republicano, y ahí supuso una confabulación con Clinton para “limpiar” la interna republicana de candidatos que pudiesen ganar, y así Hillary podría transitar con serenidad su paso triunfal. Pero en las últimas semanas se tornó evidente que realmente tenía posibilidades, y finalmente ganó.

La sorpresa en la primera y la segunda etapa podría producirse. En esta última ya no era posible. Y si bien las encuestas daban una victoria demócrata, en los últimos días el margen de victoria se encontraba por debajo del margen de error. Por lo cuál de sorpresa… nada.

Ahora veo que muchos intentan explicar cómo consiguió ganar las elecciones y para ello hacen conjeturas sobre que tal y cuál componente en la psique de los votantes o que la situación concreta de los mismos los impulsaba a actuar así. Pueden o no tener razón. A la distancia, uno no puede saber realmente cuál de esos análisis es o no el correcto. Pero en cualquier caso, no me interesa demasiado. Y no me interesa demasiado porque me interesa otro enfoque.

Cuando alquilen llega a la presidencia de un estado, sea el modesto Uruguay o una superpotencia como USA, llega no por los contenidos mentales de los votantes, sino porque hay un conjunto de relaciones concretas estudiables que lo hacen no sólo posible, sino necesario. Por lo tanto -visto al revés- cuando alguien es electo, dicha elección nos está indicando, si bien no con meridiana claridad, cuál es el actual estado de la sociedad en que ocurre la elección.

Y si se trata de una superpotencia mundial, nos habla también de cuál es el estado del mundo.

Lo primero es que por lo tanto los elementos discursivos “folclóricos” deben ser dejados de lado en esta consideración. Trump hizo alarde de machismo, de racismo y desprecio. Y eso no es algo sin importancia, pero a los efectos de lo que nos proponemos acá no aporta nada. Esos aspectos por lo tanto los dejamos para otras consideraciones.

¿Qué es pues lo relevante?

Trump parece inclinado a revivir el aislacionismo que fue la nota dominante en la política exterior de USA antes de la Segunda Guerra Mundial. O dicho de otro modo, veremos menos presencia militar estadounidense por todos lados. Pero más aún: piensa en mejorar el consumo interno para mejorar su industria local, con medidas tal vez keynesianas, y muy probablemente proteccionistas. Pues bien… eso suele funcionar bien.

Empecemos por esto último.

Trump puede verse como el fin del discurso neoliberal monetarista en lo económico, y el retorno a otros tipos de discurso económico, igualmente capitalistas, pero que la ortodoxia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial venía demonizando como si fuesen, casi casi, acciones de un marxista. El cambio a otra textualidad económica imperante es un cambio de parte de la ideología dominante -en la primer potencia mundial- y es relevante porque es un cambio que “abandona” su rol de Rector mundial de una economía sin barreras, cosa en la que otro republicano troglodita -Ronald Reagan- se transformó en campeón internacional “inspirado” en el ejemplo inglés de la Dama de Hierro, o sea Margaret Tatcher.

Nótese que eso comenzó en el Reino Unido y de ahí pasó a USA.

Pero continuemos.

Ese aislacionismo también parece augurar una mejor presencia militar en “extramuros”, o sea dónde vivimos todos los demás seres humanos a los que Dios no nos ha elegido para nacer en la nación del Destino Manifiesto. Si bien el discurso de Trump era muy belicoso, no hay que olvidar que Clinton (Bill), Obama y su Secretaria de Estado -en uruguayo Ministra de Relaciones Exteriores- Hillary (Clinton) se la han pasado interviniendo y bombardeando por doquier.

Igual que el punto anterior, habrá que ver si el discurso se transforma en cambios concretos en la acción, pero todo permite pensar que habrá menos “acción” constante de USA por todo el globo, cosa coherente con el aislacionismo. Y tal acción implicará también acordar con Rusia -y con Putin- una acción conjunta para acabar con el Estado Islámico… que surgió por causa de la acción de USA en la región, y hasta muchos señalan con no poca verosimilitud, fue creado por la candidata perdedora en el cargo que antes mencioné.

Y aquí nótese lo de hallar acuerdos de acción militar con Putin. Porque esto es muy importante.

Tras el fin de la Guerra Fría, el desmembramiento de la URSS dejó un mundo unipolar guiado por USA-EUROPA a través de la OTAN. Pero la relevancia creciente de países que cada vez se hacían más importantes comenzó a poner en tela de juicio tal unipolaridad. Apareció el BRICS -Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica. Y justamente… parece que ahora Trump no quiere acordar con Europa sino con Rusia.

Pero obsérvese además como en Brasil un golpe institucional -que es la expresión que hallo más apropiada para lo que allí ocurrió- desalojó a los elencos progresistas del gobierno instaurando la hegemonía de la BBB: Biblia, Bala, Buey, una coalición de partidos evangélicos -en su versión de iglesias de lavado del narcotráfico muchas veces-, grupos militares, y grandes hacendados. O sea, un golpe desde la derecha, desde el poder.

Eso es concordante con Trump, un hombre del poder, de la pura derecha. Y lo que hace es debilitar la B de RICS… pero si Trump acuerda con Rusia … ¿no quedaría un ICS?

Y aquí pido que pensemos en el Reino Unido. Hace poco allí se votó el Brexit, la salida de la Unión Europea -la explicación de que la UE es o fue la hegemonía de una visión capitalista almibarada llamada socialdemocracia y que los sucesos de los últimos años marcaron la bancarrota política e ideológica de la misma quedan para otro día- y el Brexit, muchos han señalado, es un acontecimiento deseable para una Inglaterra que quiere constituirse en el socio europeo de China.

Así, una vez más, el Reino Unido actúa primero.

Pero lo hace para abandonar los intereses de la alianza USA-EUROPA, por lo cual USA tira a Europa a un lado y se inclina por Rusia, con lo que consigue un aliado con mejores perspectivas de futuro, con una estructura de poder más claro, y de paso debilita al bloque de China.

Esa es la lectura que hago yo de esta coyuntura internacional. Y por ello el regreso del aislacionismo, es una forma de “intervención minimizada” esta vez, y un repliegue que nos habla de algunas cosas que habrá que ver si son o no como podemos conjeturar.

Especialmente si ha llegado el momento en que el costo de mantenimiento del aparato militar de USA es mayor que el beneficio que produce. Porque todos los imperios caen cuando tal cosa ocurre.

Mientras… yo prefiero que nosotros nos vayamos alineando del lado Chino. Pero eso es cuestión de otra discusión.

El papelón del vice sin papel.

El vicepresidente de la República, electo por el Frente Amplio, cuyo nombre es Raúl Sendic, está siendo enjuiciado por falsear sus credenciales académicas. Este asunto tiene -como casi todo asunto real- varias consideraciones posibles. Intentemos abarcar la mayoría de ellas.

Lo primero es que existe legislación nacional para los casos en los que alguien se adjudica un título que no le corresponde. La misma incluye un clarísimo error -dice “abrogar” dónde debiera decir “arrogar”, con lo que prohíbe renunciar a un título y no adjudicárselo. Tal mamarracho legislativo, imputable ignoro a cuál legislatura del pasado, debería ser modificado pero no tendrá consecuencias sobre este caso.
Dicha legislación además penaliza que se adjudique uno un título que refiere a una profesión para la cuál el mismo es un requisito. Por ejemplo, no puede alguien decir y ejercer como ingeniero, adjudicándose tal título, ya que cometería delito. Pero si alguien se dice Licenciado en Filosofía… pues no hay mancha. Eso también debiera de estarse modificando, aunque más no sea para generar respeto a lo obtenido mediante el esfuerzo y el estudio.
Además sólo penaliza aquello que existe como un título universitario que se expida en el país. Un mundo del pasado, en el que la gente estudiaba usualmente sólo aquí hace comprensible tal cosa. Pero actualmente se pude trabajar y hasta estudiar desde enormes distancias a través de los dispositivos electrónicos. En eso también está mal la ley, y por lo tanto correspondería modificarla.
Pero eso tampoco va a afectar el juicio actual, ya que existe un principio jurídico que hace que las leyes no sean retroactivas. Así que en cualquier caso… Raúl Sendic va a zafar, sea que halla o no mentido en este asunto.

Lo segundo es que muchos adjudican a este juicio una intención política que resultaría de el complejo y clarísimo proceso de ataque político desde las derechas continentales a los gobiernos populares y progresistas en nuestra región.
Sin duda esa ataque político, que en muchos casos ha seguido un procedimiento judicial, existe en la región. Pero en este caso que nos ocupa no es el caso. El que acusa es un abogado de posiciones de izquierda infantilista -o ultra izquierda como se la suele llamar. Y eso de que los extremos se tocan es meramente una figura retórica.
En Salles al acusar hay una intención contra el gobierno, pero una intención que proviene de la inquina de los infantilistas contra el gobierno y contra el Frente Amplio. Que aparentemente coincida con los intereses de la derecha es sólo una afortunada coincidencia… para la derecha.
Debe no olvidarse sin embargo que muchas de las críticas de los infantilistas son correctas y que el Frente Amplio debiera tomar nota de ellas. Pero eso es otro asunto.

Lo tercero es que muchos dicen que lo grave es que el vicepresidente al no ser titulado debe renunciar. Eso es un disparate, ya que tener un título universitario no es un requisito para cumplir con un rol de vicepresidente. Ni fingir tener uno es un invalidante para serlo.

Lo cuarto es que otros tanto dicen que acá hay un problema ético, ya que Raúl Sendic ha mentido reiteradamente sobre tal título. Y Sendic dice que no mintió, sino que otros pusieron el título ante su nombre y él sólo omitió decir que estaba mal.
Acá entramos en una meticulosa, engorrosa e inútil discusión sobre lo que es o no es mentir. Si me apuran, yo diría que mentir es solamente decir algo que no es, sabiendo que no es. Y alguna interpretación de esa fórmula podría incluso interpretarse para decir que no mintió.
Pero yo creo que si alguien ve ante su nombre un título y no hace que se retire el mismo está indirectamente indicando la corrección del mismo. Está “diciendo” aunque no sea un uso estricto del decir.
Resolvamos este punto de este modo: Raúl Sendic sostuvo a lo largo del tiempo, con su aquiescencia, una falsedad reiterada. Lo que es idénticamente malo a mentir.
Y sin duda, hay un problema ético entonces.
Habiendo tal problema lo que correspondería hubiera sido dar un paso al frente y decir algo Lo cuarto es que otros tanto dicen que acá hay un problema ético, ya que Raúl Sendic ha mentido reiteradamente sobre tal título. Y Sendic dice que no mintió, sino que otros pusieron el título ante su nombre y él sólo omitió decir que estaba mal.
Acá entramos en una meticulosa, engorrosa e inútil discusión sobre lo que es o no es mentir. Si me apuran, yo diría que mentir es solamente decir algo que no es, sabiendo que no es. Y alguna interpretación de esa fórmula podría incluso interpretarse para decir que no mintió.
Pero yo creo que si alguien ve ante su nombre un título y no hace que se retire el mismo está indirectamente indicando la corrección del mismo. Está “diciendo” aunque no sea un uso estricto del decir.
Resolvamos este punto de este modo: Raúl Sendic sostuvo a lo largo del tiempo, con su aquiescencia, una falsedad reiterada. Lo que es idénticamente malo a mentir.
Y sin duda, hay un problema ético entonces.así como “Señores, yo mentí” – o yo sostuve una falsedad, etcétera. Y hacerse cargo de las consecuencias éticas y políticas del caso.
Pero no… sólo ha hecho alguna declaración que defiende que no mintió y que se hace cargo sólo de los inconvenientes derivados de … algo.
Esto es una segunda falla ética, a mi gusto mucho peor: el no reconocimiento de la responsabilidad personal y política.

Ante lo cuál algunos salen a decir -especialmente desde la derecha- “mintió y por eso debe renunciar”. Otro disparate.
Sendic fue elegido para cumplir con un trabajo durante cinco años. Si hubiera mentido sobre ese trabajo o en lo referente al mismo, pues se podría discutir si corresponde o no renuncia. Pero no es el caso. Mintió sobre otro asunto. Lo que se merece es la repulsa ética y que no lo voten ni para concejal de algún municipio remoto.

Y voy a agregar acá algunas consideraciones sobre este asunto que publiqué hace unas semanas en Facebook

“Me tienen podrido con Sendic.
(…)¿puede alguien decirme en qué cabeza cabe lanzar un nombre para presidente 5 años antes? Es obvio que te lo van a torpedear por todos lados. Así que o los operadores políticos, y el mismísimo presidente traidor al FA, Tabaré Vázquez lanzaron el nombre para que lo hundieran y luego salir al cruce con otro nombre -una estrategia tan vieja como el mundo-, o de lo contrario están tan agrandados que no tienen contrafuerte.
Pero ni siquiera eso es lo peor.
Porque por supuesto, tirás al nombre de Raúl Vicepresidente Sendic, y lo empiezan a torpedear con Ancap. Y bueno, lo postulaste porque si se halla el petróleo -cálculo más elemental y tosco que ladrillo ‘e campo- gana con un cuerpo de luz sobre su rival. Por eso… es de básico cálculo político que te van a torpedear a Ancap… justo cuando estás a punto de hallar petróleo.
(…)
[nótese que aún no se ha hallado petróleo para mayor agravante]
Pero ni siquiera es lo peor.
¿Qué mérito tiene Raúl hijo excepto Ancap? ¡Ser hijo de Raúl padre!
Lo cuál nos coloca en el mismísimo punto que el batllismo y el herrerismo, intentando votar a series de apellidos, dinásticamente predispuestos. Los méritos del padre, serán entonces los únicos argumentos del hijo.
Ah… pero… ¿tiene el padre algún mérito?
No.
Raúl Sendic PADRE era políticamente un imbécil. Fundar en el Uruguay de los 60 el MLN-T, en contra de la recomendación del Ché Guevara entre otros, fue sabotear el proceso político de acumulación en el campo popular. Fue ir contra la CNT y contra el Frente Amplio luego.
El MLN-T fue un grupo, que a pesar de sus buenas intenciones, nunca superó una ideología pequerñoburguesa, y fue un fruto histórico de la frustración de las capas medias por no poder sostener su nivel de vida tras la crisis del neobatllismo.
(…)”

Recordando eso… ¿qué debería en torno a este tema hacerse?

El FA debería repudiar la actitud antiética de Sendic, respaldando con su omisión falsedades. Debería repudiar las mentiras, tal vez por solidaridad, de la Senadora Topolansky -que cuidado, si Raúl renuncia, será ella la vicepresidenta. Debería desmarcarse de todo dirigente que aunque más no sea indirectamente halla respaldado esta payasada.

Y proponer ya las enmiendas a la norma que para futuras ocasiones la hagan claramente efectiva y no un bochorno que ante quién no comprende el funcionamiento de lo legal sólo produce descrédito.

Hay una ofensiva de la derecha, pero no pasa por el juicio contra Raúl Sendic. Ni por el absurdo de un Bordaberry que proclama una risible disolución de las cámaras. Pasa en Uruguay por la PRENSA.
La Prensa, la grande, los canales principales, las radios de gran audiencia, los diarios son propiedad de la oligarquía asociada al imperialismo. Y les votamos una ley de medios que no los amordaza.

Señores, esto es lucha de clases. Si no les pegamos dónde les duele, la prensa que es desde el 2005 su organización política principal, ellos nos pegan a nosotros.

De cobardes que miran la calculadora a ver si en el 2019 conseguirán seguir en  un cargo no se hace la historia.

¿Qué hacer en octubre? (de 2016)

¿Cómo hacer para revitalizar el Frente Amplio? es la pregunta que desde hace algunos artículos atrás vengo prometiendo contestar. Quiero que quede claro que esto es mi convicción sobre el camino mejor a actuar y no una opinión oficial de ninguna organización que yo integre, o de ningún espacio de discusión en que halla participado.

En algún momento he dicho que el Frente Amplio se halla con distintos actores que reclaman para sí ser auténticamente la expresión del mismo: a) El Poder Ejecutivo; b) la bancada del FA; c) las instancias institucionales superiores organizativas del mismo; d) los militantes frenteamplistas; e) la gente que se siente frenteamplista aunque su única participación sea el voto.

Yo sostengo que el Poder Ejecutivo ha traicionado al Frente Amplio, por lo tanto nada podemos esperar de él. Sostengo que la bancada está enfrascada en la necesidad política y gubernamental, con consideraciones hacia el gobierno y buscando sostenero -o forzar, según el caso- la unidad. Tampoco resulta sea quién puede y debe tomar el control de las acciones que resuelvan la situación del Frente Amplio.

Cuando hablo de las instancias institucionales superiores me refiero a las departamentales, plenario nacional, congreso, presidencia, etc. Todo lo que esté por encima de las Coordinadoras. En estas instancias hay un control indiscutible de los tecnócratas, funcionarios rentados -del FA o de sus organizaciones integrantes-, y de los especialistas en cupuleo. Son el aparato de transmisión entre las instancias superestructurales juridicamente asentadas en el estado y la realidad del Frente. No son ellos pues quienes pueden cambiar algo, ya que están allí para subordinar a la gente a las instancias directrices.

Quedan pues los militantes de base y los frenteamplistas sin más. Sólo ellos pueden constituirse en la salvaguardia y superación de la crisis de la etapa.

¿Cómo?

Pues lo importante no es quién está en la comisión tal o cuál, o qué documentos se discute sobre tal o cuál asunto.

Hay que llenar las calles, hay que manifestar, hay que apalear a nuestro propio gobierno cuando se aleja de lo que entendemos que es su senda colectivamente acordada. Hay que llenar los espacios de militancia, pero no es base a una agenda que nos llueve desde arriba, sino procediendo con iniciativas puntuales, locales, que realicen y aviven las condiciones de lucha en cada lugar.

Hay que entender la necesidad de articulación constante con los movimientos sociales, y no sólo en el sentido “antiguo”, con lo sindical, con lo estudiantil y lo cooperativo, sino también con los grupos de movilización social de género y orientación sexual, con grupos de reivindicación local puntual, con movimientos culturales y hasta con los grupos ecologistas que no se paren desde una concepción neoconservadora.

En un momento en que los barrios pitucos salen a cacerolear por inseguridad -justo cuando acaba de fracasar el intento de pacificación en Colombia, y a escasas semanas de las instauración del golpe político conceptual en Brasil- es importantísimo entender que

somos los siguientes en la lista.

No se trata de si “tal vez” llegasen los problemas a nuestra puerta. Ya están aquí.

Y sólo se los puede enfrentar con más y mejor movilización, con multitudes en la calle, y con constante participación en todos los espacios del pueblo frenteamplista.

Los dirigentes… que intenten dirigir su nube de delirios pitucos y tecnocráticos. Cuando lleguen las elecciones -aún distnates- habremos de lograr reducir su relevancia.

Pero para que eso ocurra el único camino es la movilización popular, dentro del Frente Amplio, pero superando las instancias orgánicas sin abandonarlas.

Estamos en octubre.

Evaluando las internas

Hace años descubrí que cuando uno está enojado por algo es mejor no escribir sobre eso. Por ello ahora escribo “con retraso” sobre el resultado de las elecciones internas del FA.

Los resultados fueron realmente malos. No se puede obtener una votación general tan baja y llamarse satisfecho porque se esperaba una peor. Y es claro porqué se obtuvo una convocatoria tan baja: la dirección institucional del FA y el Gobierno han hecho lo posible y lo imposible para desestimular al pueblo a militar o a meramente participar. Lo de ellos es intentar quedarse con las manos desatadas para poder ir a su antojo como tecnócratas funcionales.

Ganó el peor candidato. Ganó el candidato de tecnócratas y socialdemócratas. Ganó el tipo sin militancia frenteamplista relevante, sin arraigo en las bases ni en ninguna parte. Ganó otro que hace política con el capital del apellido paterno. Y ganó alguien que no tendrá mayorías para imponer su línea. Vale decir ganó el peor y no va a poder hacer lo que quiere… pero podrá trancar lo que las mayorías quieren.

A nivel de control sobre las instituciones internas del FA el MPP y el PCU consolidan su control. Eso, que puede verse y parcialmente es algo positivo, en el fondo tiene también un correlato negativo. Permite a los que aman el cupulazo seguir fingiendo que hacen algo al intentar acuerdos de cúpula, de espaldas a las bases… que justamente son también de esos mismos sectores. Permite a los funcionarios y burócratas -y a los que tienen su mentalidad- sentirse satisfechos ignorando todo lo que dijimos antes, por lo cuál deberían en realidad no hablar de logros, sino hablar de un fracaso estridente.

Se sigue perdiendo en credibilidad y militancia. Y un militante vale por diez o más votantes. Y muchos de los que podrían ser militantes dejan de serlo porque ven todo ese aire displicente -que ni el contexto internacional ni las correlaciones de fuerza justifican- con un Poder Ejecutivo que traiciona al Frente Amplio, y una dirigencia institucional del FA que carece de peso y jerarquía para dirigir algo. Son incapaces hasta de dirigir un club de fútbol de barrio. Señores en sus cargos: ustedes son el cáncer que expulsa militantes.

Lo único rescatable es la militancia juvenil, entre lo que destaco especialmente a la de la UJC. Cómo puse por ahí justo antes de la elección, pase lo que pase ustedes ganaron. Ganaron en experiencia y en capacidad organizativa.

Pero si no hacemos algo por salvar en serio al Frente Amplio, no se podrá capitalizar esa ganancia.

El gobierno a la derecha

Planteado ya lo de que derecha e izquierda son criterios de clasificación válidos, y cómo identificar a una y otra –de derecha son las acciones, pensamientos y discursos que defienden o promueven los intereses de las clases dominantes; y de izquierda las acciones, pensamientos y discursos que enfrentan a tales intereses– corresponde intentar clarificar si el gobierno uruguayo actual, el segundo gobierno presidido por Tabaré Vázquez, es o no un gobierno de izquierda y si el Frente Amplio es o no una fuerza política de izquierda. (Para algún artículo posterior queda definir qué cosa es el Frente Amplio, ya que creo que ciertos cambios muy relevantes se han operado en los últimos dos años)

Así pues lo primero que corresponderá es analizar las acciones, pensamientos y discursos. Está claro que en un gobierno cualquiera hay tantas acciones y discursos analizables que lo que haré será recortar eligiendo cuáles considerar, recorte que realizo conscientemente de sus implicancias, y buscando un acercamiento cualitativo, no cuantitativo. Y aclaro que podemos considerar acciones y discursos, ya que ningún gobierno tiene “pensamiento” –los que tienen pensamiento son los integrantes de ese gobierno, pero eso nos conduciría a otros asuntos.

Por ser cardinalmente relevantes a este respecto consideremos lo que refiere a tres asuntos: negociaciones laborales, estructura impositiva, y formas de la represión. La relevancia de lo primero es obvia, es el tema en que más claramente se contraponen los intereses de los trabajadores con los de sus empleadores. Y ahí… las pautas marcadas por el ejecutivo son restrictivas hacia los trabajadores, no se atienden y aceptan los reclamos de la central sindical y las medidas de luchas son enfrentadas con hechos y discursos, como si los trabajadores fuesen un enemigo. Esto es especialmente claro en el caso de los docentes –presentación discursiva de los docentes como enemigos de la educación–, de las trabajadoras domésticas –negativa a la recuperación de los salarios más deprimidos en la peor condición de dependencia social– y en la negativa a retomar FRIPUR bajo control obrero. Y a cada día aparecen nuevas situaciones que ponen esto en evidencia.

El segundo punto que mencioné es el tema referente a la estructura impositiva. El primer gobierno del Frente Amplio votó una reforma impositiva, que con respecto a lo que había fue un paso adelante. Pero la misma desde el primero momento fue indicada por los trabajadores como insuficiente. Durante el segundo gobierno del Frente hubieron intentos de gravar de otro modo al agro, cosa que tuvo más vueltas que una calesita. En este gobierno… ni un intento de modificar sustancialmente el mínimo imponible, como reclama desde un principio el PIT CNT con respecto al Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, o IRPF, ni ningún otro cambio que indique un avance hacia una política impositiva popular. Por el contrario, se presenta como mérito que las pautas impositivas continúen incambiadas. Cosa que sólo es un beneficio para los grandes y medianos empresarios, por un lado, y para los grandes propietarios rurales y urbanos, por el otro.

El tercer punto tiene que ver con cómo ha sido encarada la lucha contra las formas de delito presentes. Según lo publicitado por el propio gobierno, se ha logrado bajar la cantidad de delitos… en los barrios céntricos y en la zona costera, las zonas dónde preferentemente habitan y se mueven los integrantes de las clases dominantes. Los barrios periféricos al “limes” que separa a la gente *bien* de el pueblo común han sido pospuestos en la lucha. Y eso es terrible, si tenemos en cuenta que la gente con poder adquisitivo siempre termina teniendo en lo previo mayor protección, mediante porteros, barrios patrullados, guardias de seguridad, etcétera.

Los tres criterios que nos hemos propuesto considerar presentan hechos o declaraciones que dejan a las claras que este poder ejecutivo, encabezado por el presidente Tabaré Vázquez, desde hace ya mucho tiempo, no es un gobierno de izquierda. Por eso, como he dicho en algún que otro comentario por aquí y por allá, Tabaré Vázquez ha traicionado al Frente Amplio.

Ahora bien, si a él le preguntásemos tal cosa, sin duda diría que no ha habito tal traición, y que todo lo actuado lo hizo según el programa del Frente. Ello es posible porque claramente los programas de gobierno son excesivamente laxos en su redacción. Tal vez ello no sea malo en sí, ya que permite un nivel de síntesis política que luego ha de ser resuelto en la actividad de gobierno. Pero si quién es electo por el Frente, luego se vuelve en contra del mismo, entonces puede hacer una interpretación de derecha del programa y llevar adelante un gobierno de derecha, presuntamente basado en tal interpretación. O de centro derecha, que es la calificación que corresponde en este caso.

Cabe observar que he planteado que el Frente Amplio es una cosa, y su gobierno otra. Sin embargo podemos ver que en ello no hay unanimidad. Voy a exponer ahora una observación que me realizó en una conversación personal Daniel Roselli, y que hago mía.

En este momento hay varios actores que se arrogan ser ellos “el” Frente Amplio. Tenemos al Poder Ejecutivo, que dice que es él el Frente Amplio. Tenemos un segundo actor, que es la bancada parlamentaria, que se arroga el ser ellos el Frente Amplio. Luego tenemos la orgánica, especialmente en sus niveles burocráticos centralizados. O dicho de otro modo, todo lo que está por encima de las coordinadoras de Comités de Base. Esa orgánica funciona como un mecanismo burocrático semiprofesional que también se atribuye ser ellos el Frente Amplio. Habría que agregar aquí las autoridades del nivel municipal. Luego aparece un cuarto actor, los militantes, tanto los que van a los Comités de Base, como los que asumen una militancia más informal, pero que en su práctica diaria están constantemente pensando en cómo actuar –y haciéndolo– para incidir políticamente. Ellos –nosotros– también decimos que somos el Frente Amplio. El quinto actor colectivo que aparece en este reparto son los votantes del Frente Amplio que se sienten involucrados con un elemento simbólico llamado Frente Amplio, que se constituye en depositario de ilusiones y esperanzas, en parte por objetivos planteados, pero mucho más por la expectativa de un tipo de conducta de parte del gobierno, y un sentimiento de identidad.

Señalado el elenco ¿quién o quiénes entre ellos es el Frente Amplio? Lo que sigue ya es totalmente mío, y si hubiese error no se debe atribuir a nadie sino a mí. Debe entenderse que no estamos hablando de algo en lo que pueda existir una afirmación verdadera en el sentido en que es verdadera, por ejemplo, la frase “Montevideo es la capital del Uruguay”. En lo que voy a exponer a continuación lo que hay es una verdad establecida como propuesta, cuyo valor de verdad sólo puede verificarse en la práctica política subsiguiente.

Sostengo que el Frente Amplio actualmente es el conjunto de los militantes de base del mismo y los votantes que se sienten frenteamplistas.

Si alguno ha estado atento puede buscar, y hallar incluso por escrito, que no hace demasiado tiempo atrás he defendido con energía que el Frente era sus militantes y su orgánica. Pues bien, he cambiado mi posición, he comprendido que en ella había un error.

En función de ello, es relevante que sean los militantes y los votantes los que hallen un modo de pasar por encima de las instancias orgánicas actuales, de los parlamentarios y del ejecutivo, para salvar el Frente Amplio, para renovar la vida de esta fuerza política y para avanzar hacia una sociedad mejor.

En una próxima nota, explicaré mejor porqué son estos dos actores quienes entiendo son realmente el Frente, y cómo lo propuesto aquí es posible.

Derecha e izquierda

Cada tanto reaparece en diferentes lugares la afirmación de que la izquierda y la derecha ya, no son referencias válidas. Esto suele ser dicho una y otra vez por dirigentes políticos, por periodistas, por distintos personajes que se vinculan abierta o soterradamente, a la derecha. Por supuesto, decir esto es también un lugar común.

Es también usual contestarles –y es correcto– que cuando dicen que ya no hay ni derecha ni izquierda tienen la intención de igualar toda propuesta, barriendo toda diferencia, cosa que si bien no pueden realizar en la realidad, bien pueden hacerlo en el discurso.

Así que para mostrar que derecha e izquierda son criterios de clasificación relevante, lo que debemos hacer no es desacreditar la postura contraria –ese es el movimiento de ellos– sino indicar qué cosa sí realmente son derecha e izquierda.

Cómo muchos saben, ambos términos se comenzaron a utilizar durante la Revolución Francesa. Algunos estaban sentados en la Asamblea hacia la derecha y otros hacia la izquierda. Las posiciones que sostenían unos y otros se transformaron entonces en la posiciones de derecha y de izquierda. Con el paso del tiempo, sin embargo, las posiciones de quiénes estaban en la izquierda llegaron a ser consideradas como de derecha. Esto es así porque izquierda y derecha son un criterio de clasificación relativo. Alguien está o es de izquierda, con respecto a alguien que está o es de derecha.

A diferencia de otros criterios de clasificación de las acciones y pensamientos, –que se pueden también clasificar como liberales, conservadores, socialistas, socialdemócratas, etcétera–, no hay un “algo” de la derecha y un “algo” de la izquierda que sea constante. Se definen siempre en su mutuo antagonismo.

¿Qué es entonces la derecha y qué la izquierda?

Pues la derecha es la posición, las acciones y todo tipo de discurso y justificación ideológica que tiene como objetivo defender los intereses de las clases dominantes. De los estancieros, industriales, banqueros, y otros en posición similar según el caso. La izquierda es a su vez la posición, acciones y todo tipo de discurso y justificación ideológica que tiene como objetivo defender los intereses de las clases que se oponen a las clases dominantes. De los trabajadores, de los campesinos, de los pequeños propietarios muchas veces, y también de los trabajadores independientes y profesionales liberales.

Así, en el papel, es muy clarito. Hay una línea y de uno y otro lado hay distintas acciones, pensamientos, discursos.

Pero cuando llevamos esto a la práctica ya no es tan fácil de discernir.

Hay trabajadores que defienden los intereses de los patrones. Los gerentes, y los directores rentados de las grandes empresas, por ejemplo. Hay campesinos que defienden los intereses de los terratenientes. Los pequeños propietarios muchas veces defienden políticas que sólo sirven a los grandes propietarios, e incluso entre los mismos trabajadores muchos afirman cosas como que “si no fuese por los empresarios no tendríamos trabajo”. (Eso es falso. En efecto, lo verdadero es que si no fuera por los trabajadores los empresarios no tendrían nada, pero es asunto de otro artículo).

Ese fenómeno por el cuál algunos actores sociales defienden lo contrario a lo que les es conveniente ocurre mediante la seducción de un cierto tipo de discurso, de un conjunto de dispositivos, y de una ideología dominante que es internalizada por ellos sin que muchas veces la vean. Es lo que se llama “sentido común”.

¡Por eso es imperativo ser un apóstata del buen sentido!

Pero de igual modo, las coaliciones en contra de las clases dominantes muchas veces se forman sin que todos los que en ella actúan sepan realmente qué cosa están haciendo. Los humanos creemos que actuamos hacia ciertos fines, pero muchas veces nos movemos hacia otros fines.

Esto se debe a una doble condición. El ser humano es un animal que razona. Este razonamiento, unido a muchas otras cosas que no son ahora el objeto a exponer, conduce a poder lograr una explicación certera de lo que realmente es. O dicho de otro modo, con el entendimiento podemos entender el mundo.

Sin embargo, el ser humano no se comporta de acuerdo con tal entendimiento, ni siquiera cuando lo intenta. Ello se debe a que el inconsciente es la fuerza más poderosa de nuestra conducta. Así que siendo animales que razonamos, nuestra conducta termina siendo irracional.

Pero cómo nuestro entendimiento puede entender el mundo, puede entender también nuestra conducta. Por ello podemos entender la racionalidad que guía tal conducta irracional, y usar ese conocimiento.

En tal sentido todas las posiciones proponen discursos que explican la realidad, que generalmente son bastante coherentes. Que sean coherentes significa que si aceptamos algunos de sus criterios, veremos cómo la descripción del mundo que realizan se sostiene bien. Produce una sensación de verdad.

Pero una sensación de verdad, no es indicador de que se diga alguna verdad. Si leemos El Señor de los Anillos, mientras leemos, también tenemos una sensación de verdad.

Así pues, la forma de poner a prueba esa coherencia es mediante la acción.

Cuando actuamos, no nos vinculamos con un discurso sobre el mundo: nos estamos vinculando con el mundo en sí. Con esa roca, con esa mercadería, con ese cuerpo, con tal o cuál persona. Es por lo tanto a través de la acción que podemos ver qué discursos son verdaderos o más verdaderos que los que teníamos hasta ese momento. (También es asunto de otro artículo, pero afirmo que nunca llegamos a una verdad final, por lo que toda verdad que conocemos es una verdad “como si” fuese así. Y resulta que en ella habrá necesariamente error. Ese error, será el que posibilitará en su momento llegar a producir una verdad mejor que nos haga negar la verdad anterior)

Así pues, en la práctica corriente, hallaremos que muchas personas actúan, y dicen cosas, y lo hacen convencidos, tanto en uno como otro sentido. Entre todo eso debemos buscar qué es lo que corresponde a los intereses del pueblo, del conjunto de los que se oponen a las clases dominantes, y qué lo que corresponde a los intereses de tales clases. Pero lo muchas veces lo más útil suele ser preguntarse por qué cosa es conveniente a los intereses de las clases dominantes. Porque esos intereses son antagónicos con los nuestros, y por su poder resultan determinantes de todo el resto del escenario.

Así, cuando un empresario quiere flexibilizar el empleo, eso es derecha. Cuando un empresario no quiere que se regulen los precios, eso es derecha. Cuando un empresario quiere un TLC con Estados Unidos, eso es derecha. Y si el que lo quiere es un trabajador que dice más o menos lo mismo que el empresario, el trabajador no deja de ser tal, pero está sosteniendo posiciones y discursos de derecha.

A veces es más difícil de diferenciar. A veces unos empresarios tienen unos intereses, y otros se les contraponen. Y nos quieren usar como sus peones para morir sobre el tablero peleando luchas que no son las nuestras. A veces hay grupos que se enfrentan a las clases dominantes y que tienen intereses contrapuestos también. En tal caso deberíamos buscar la forma de hallar una síntesis que defienda mejor nuestros intereses. El hallazgo de tales síntesis es la tarea política cuando se forman coaliciones policlasistas.

En definitiva, derecha e izquierda, se diferencian al ver qué acción, que discurso, que posiciones corresponden a qué intereses. Esa es la forma de buscar aclararse.

Pegarle a Wikipedia

targetwikiLeo el siguiente artículo en la prensa digital… y me molesto mucho. En este enlace de espectador.com http://www.espectador.com/noticias/258430/si-esta-en-wikipedia-tiene-que-ser-verdad hay un artículo que tiene que ver con falsas informaciones y con Wikipedia. Pero antes de desarrollar mi punto, quiero comentar que el “responsable” de espectador.com no es la misma gente que de la emisión de radio, es un señor al que han echado de varios medios y que cómo ahora no me acuerdo de su nombre de pila, no nombro, para no confundir con su hermano, de idéntico metier.

Decía, ese enlace tiene muchas cosas criticables… pero lo peor es su indiscutible intención de dañar a Wikipedia. Wikipedia no es “la Biblia” es una obra de consulta, en la que uno para ver si un artículo está bien o no puede consultar si tiene citas, revisar el historial de modificaciones, ver enlaces a otros sitios de interés etcétera. También me animo a decir que Wikipedia es el esfuerzo intelectual colectivo más importante de la historia humana, realizado casi íntegramente por voluntarios tan sólo bienintencionados.

Pero siempre aparece un tonto, como ese tuitero argentino que entra a “vandalizar” esto es, a dañar artículos y trabajos de otros. Es un fenómeno común, que ataca a una proporción muy pequeña de los trabajos realizados en Wikipedia, pero suele ocurrir en artículos de cierta notoriedad momentánea, estrellas de deportes y otras cosas menores. En este caso consistió en vandalizar el artículo de un cardenal católico.

Revisando el historial -dónde se detalla cada edición de la página y quién la hizo y que está a disposición de todos los visitantes del sitio- veo que el día 11 de febrero se incluyó información falsa a las 17.36 y 17.42,… siendo corregida a las 18.31. Luego se incluyó información falsa el día 12 de febrero a las 18.23, siendo eliminada a las 18.26. Posteriormente, el 13 de febrero se insistió con el “vandalismo” a las 1.19, 1.34, y 1.40 de la madrugada, que se corrigió a las 1.20, 2.04 y 2.03 respectivamente. Cómo se puede ver… Wikipedia con su sistema abierto, sin controles “profesionales” reguló y eliminó la información falsa con cierta agilidad.

Pero además, desde las 5.58 el artículo fue “protegido” para que sólo pudiera ser editado por wikipedistas de identidad confirmada, evitando así más desastres. Cuando un artículo es vandalizado reiteradamente o cuando es víctima de una “guerra de ediciones” , cómo por ejemplo los temas de los puentes y la antigua Botnia hace unos años, se suele tomar tal medida para evitar el daño a la obra.

Hasta ahí… sería sólo una historia irrelevante de vandalismo por imbéciles, de los que todos los días ocurren. Pero … Espectador. com publica esta nota titulando “si está en wikipedia tiene que ser verdad”, dando cuenta de la información falsa agregada, y sin comentar las correcciones por demás ágiles como he indicado previamente.

De este modo ayuda a difundir imagen falsa sobre la Enciclopedia Libre, en la que se presenta como si dicha información hubiese permanecido y cómo si los controles internos no existieran y hubiesen actuado en forma efectiva. Además, nunca se pretende en Wikipedia que lo que está en Wikipedia sea verdadero por estar en Wikipedia.

Wikipedia no es una “fuente primaria”. Esto es, todo lo que se publica en ella debe poder ser refrendado en otra fuente. Un libro, una entrada de una publicación de una revista, un artículo en un sitio relevante en la red. Nótese que por ejemplo los contenidos de esta bitácora no podrían ser citados como fuentes ya que hay una política de que los contenidos de los “blogs” no son fuentes fiables.

Así pues, Wikipedia publica lo que otros dicen que es verdad, y si hay algo verdadero, debe de haber un enlace al sitio dónde hallar la fuente de dicha verdad.

Otro ataque más a Wikipedia… que no entiendo a quién conviene… sino a quién quiere hacerse absurdamente el riguroso.

Pero para más inri, el justificativo del indigno periodista, parece ser que algún medio “levantó” la noticia. Y ese medio es… ¡un pasquín amarillista!. Ahora bien , si alguien lee un pasquín amarillista y cree que lo que ahí dice puede ser verdad… por mi que se compre un burro y etcétera etcétera. Pero que un medio de prensa serio, publique tal cosa como justificativo del “daño” que se hace a través de Wikipedia… es cómo culpar al Banco Central porque los ladrones piden los billetes.