¿Qué es la censura?

¿Qué es la censura? No pregunto por la definición del diccionario o de un manual legal. Conceptualmente, ¿qué es?

La censura consiste no en otra cosa que en la arbitraria negación o limitación de la libertad de expresión. La libertad de expresión es la capacidad de cualquier persona para decir y difundir aquello que quiera decir y difundir. Hasta ahí parece muy claro.

Ahora vayamos a los detalles, que siempre complican la cosa, al tiempo que lo traen a la realidad.

Hemos propuesto que es la censura la negación “arbitraria”, de dicha capacidad. Así por ejemplo un juez sujeto al secreto de su actividad profesional tiene negado el poder decir y difundir lo que quiera si lo que quiere entra en conflicto con tal obligación de secreto. Y está muy bien que así sea. Esa no es una negación “arbitraria” de la libertad de expresión, sino una negación necesaria de dicha capacidad.

Así cómo hay negación necesaria, también hay limitación necesaria. Por ejemplo cuando se establece que ciertos espectáculos no son aptos para todo público sino sólo para mayores de edad.

Por supuesto no es claro y distinto siempre cuando es o no necesario el negar o limitar tal derecho. La negación es claro que solo debiera ocurrir en caso excepcionales, definidos por su generalidad en lo previo para no afectar a personas en una acción persecutoria. La limitación es bueno también que tenga un margen general, -cómo cuando se impide que alguien haga apología de lo criminal y que incite a realizar crímenes- pero muchas veces refiere a casos particulares, como si alguien específico y bien conocido hiciera uso de su acceso a medios masivos para fomentar el odio racial.

Si tal cosa ocurre, ¿no estaremos todos contestes en que esa persona debe recibir repudio social, que su acceso a ese medio debe ser limitado y que posteriores acciones judiciales habrían de seguirse?

Posiblemente los anarcos y los liberales a ultranza no. Pero con la salvedad de tales posturas el resto concordaremos. (Atención, que concordemos no hace que tengamos más razón que ellos, pero el entender porqué considero que así es nos llevaría a otro tipo de artículo diferente del que estoy intentando escribir, y que ahora se va a precisar en un caso concreto en discusión)

Un canal de televisión abierta va a exhibir una serie de origen turco en la que una niña es violada y casada contra su voluntad con un adulto. Una cantidad no despreciable pero tampoco masiva de ciudadanos nos hemos expresado en contra de tal tira. Otra cantidad tampoco despreciable ni masiva dice que estamos reclamando se ejerza una censura y que en pos de la libre expresión se debería permitir su exhibición.

Y antes de ir al punto aclaro que no soy ingenuo. Y que no se trata de si la tira es turca, o si viene de un país musulmán. Se trata de que es una tira en la que la niña finalmente va a “amar” a su violador/esposo. Y eso es lo inaceptable. Porque si en la tira hubiera una revuelta contra él, un escape, un amor ilícito con el que se evade… bien, en tal caso no habría, al menos de mi parte una protesta. Porque la trama deslegitimaría el abuso. Pero lo que hará será reificarlo.

Y sé bien que en nuestra sociedad ocurren casos de abuso como ése y peores, pero nada de eso es lo que está en discusión en este artículo

La discusión es si es o no es censura.

Y yo digo que no.

Para empezar, porque no se trata de una limitación a la libertad de expresión -que no negación- que resulte arbitraria, sino que apunta a velar por las normas de convivencia que creemos justas para nuestra sociedad. Normas en la que los hombres y mujeres de toda edad seamos tratados como personas y no como mercancías, patrimoniales o sexuales.

Ha de comprenderse que, nos guste o no, la televisión abierta ocupa un lugar social hoy equiparable al que ocupaba el púlpito de la homilía católica en el siglo XIX. La televisión dice a la gente lo que está bien y lo que está mal, y la gente se lo cree.

Por eso esta serie no es aceptable sea pasada por un canal de televisión abierta, ni siquiera si fuera en el horario en que no se protege a los menores.

No veo sin embargo que tenga sentido impedir se emita en los canales de cable en un régimen como el llamado pay per view , o pago por ver. Y me parece que eso es aceptable porque de todos modos, el que quiera hoy puede bajar la serie completa desde internet y mirarla tranquilamente en su casa. Impedir tal acceso, sí sería un acto de censura.

Es que el lugar social de la televisión abierta, es distinto al lugar de los servicios de televisión paga, y de las descargas desde la red.

Para terminar, un último aspecto. La formulación de una programación de televisión no es una cuestión de libertad de expresión. Es una cuestión de la libertad empresarial del propietario del canal de televisión.

Los contenidos de los canales se regulan de acuerdo con las expectativas y planes económicos de los dueños del mismo, y por lo tanto limitar a un canal no es limitar la libertad de expresión, sino la libertad de empresa. Otro concepto, muy distinto por cierto, por el que no siento el más mínimo aprecio.

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La Gorra

Hay más de una forma en esta sociedad para acceder a los bienes y servicios, pero el nivel de aceptación de la ideología dominante se muestra -entre otras cosas- en cómo asumimos que sólo hay uno. “Trabaja, gana un dinero, y con él pagas por lo que necesitas”.

Dejando de lado la estructura del delito -que es una necesidad estructural pero también un comportamiento parasitario-, esto es lo que es percibido como la forma “natural” de conseguir cosas. (No voy a aquí a discutir que eso de natural no tiene nada, y que más aún, sería muy bueno abandonar por uno o dos siglo la expresión de que tal o cuál cosa es “natural”, pero hago constar mi especial rechazo a ese término).

Tal naturalización pasa por algo que constantemente accedemos a cosas que necesitamos por las que no hacemos ningún pago y que sólo consideramos serían pagables en cuánto observamos cómo en otras sociedades lo es. Para un uruguayo es natural entrar a una playa, por ejemplo, sin necesidad de pagar. Pero otras cosas las recibimos dadas por el Estado, como la educación o salud pública, sin que medie un pago nuestro. (El pago de impuestos es una necesidad y obligación que refiere a dar recursos al Estado. Luego este decidirá si lo vierte en educación y salud o en sillones lujosos para un despacho, por lo que no podemos decir de ningún modo que estamos pagando con nuestros impuestos la educación o la salud).ueno abandonar por uno o dos siglo la expresión de que tal o cuál cosa es “natural”, pero hago constar mi especial rechazo a ese término).

Tal naturalización pasa por algo que constantemente accedemos a cosas que necesitamos por las que no hacemos ningún pago y que sólo consideramos serían pagables en cuánto observamos cómo en otras sociedades lo es. Para un uruguayo es natural entrar a una playa, por ejemplo, sin necesidad de pagar. Pero otras cosas las recibimos dadas por el Estado, como la educación o salud pública, sin que medie un pago nuestro. (El pago de impuestos es una necesidad y obligación que refiere a dar recursos al Estado. Luego este decidirá si lo vierte en educación y salud o en sillones lujosos para un despacho, por lo que no podemos decir de ningún modo que estamos pagando con nuestros impuestos la educación o la salud).

Y así como ya vimos más de un modo de acceder a las cosas, aún hay más.

Yo quiero detenerme en aquél modo con el que desde hace años vengo trabajando: el trabajo “a la gorra”.

El mismo consiste no en otra cosa que en entregar aquello que se hace ANTES de que toda retribución sea recibida, y sin ninguna promesa de la misma ni derecho a retirar lo dado. Uno entrega su trabajo y chau. Luego, los que lo recibieron deciden si quieren dar algo a cambio de ese trabajo, o si pueden hacerlo.

Tal forma favorece el enriquecimiento de todos. Todos habrán recibido lo dado. Y sin duda lo que yo recibo me alcanza para seguir acá, que es el objetivo para el que uno recibe dinero.

Este modo de generar distribución y retribución sería muy bueno extenderlo. Que no sólo sea aplicado en las artes -especialmente en el arte callejero ejecutable es dónde se lo ve- sino que otras actividades fuesen tomando parte en el mismo.

Hay bandas y solistas que lilberan sus discos y ponen un botón de “donación” o similar para los que quieren colaborar. Hay sitios en los que se puede oír la música en línea, y se habilita un pago para quién quiera bajarlo. Y muchos otros modos.

Sería muy bueno que la gente que hace otras artes, como el cine por ejemplo, comprendiese que podrían trabajar de ese modo, y liberar el acceso a su producción, para luego recibir lo que les sea dado, sin esclavizarse a los modelos de distribución y venta habituales.

La plena imposición en el espacio de las artes de este modelo podría ser un avance para luego conducir esto a otros campos, produciendo mediante la acción, una interesante contienda contra la ideología dominante, esa que quiere hacernos creer que todo es compra y venta.

Pegarle a Wikipedia

targetwikiLeo el siguiente artículo en la prensa digital… y me molesto mucho. En este enlace de espectador.com http://www.espectador.com/noticias/258430/si-esta-en-wikipedia-tiene-que-ser-verdad hay un artículo que tiene que ver con falsas informaciones y con Wikipedia. Pero antes de desarrollar mi punto, quiero comentar que el “responsable” de espectador.com no es la misma gente que de la emisión de radio, es un señor al que han echado de varios medios y que cómo ahora no me acuerdo de su nombre de pila, no nombro, para no confundir con su hermano, de idéntico metier.

Decía, ese enlace tiene muchas cosas criticables… pero lo peor es su indiscutible intención de dañar a Wikipedia. Wikipedia no es “la Biblia” es una obra de consulta, en la que uno para ver si un artículo está bien o no puede consultar si tiene citas, revisar el historial de modificaciones, ver enlaces a otros sitios de interés etcétera. También me animo a decir que Wikipedia es el esfuerzo intelectual colectivo más importante de la historia humana, realizado casi íntegramente por voluntarios tan sólo bienintencionados.

Pero siempre aparece un tonto, como ese tuitero argentino que entra a “vandalizar” esto es, a dañar artículos y trabajos de otros. Es un fenómeno común, que ataca a una proporción muy pequeña de los trabajos realizados en Wikipedia, pero suele ocurrir en artículos de cierta notoriedad momentánea, estrellas de deportes y otras cosas menores. En este caso consistió en vandalizar el artículo de un cardenal católico.

Revisando el historial -dónde se detalla cada edición de la página y quién la hizo y que está a disposición de todos los visitantes del sitio- veo que el día 11 de febrero se incluyó información falsa a las 17.36 y 17.42,… siendo corregida a las 18.31. Luego se incluyó información falsa el día 12 de febrero a las 18.23, siendo eliminada a las 18.26. Posteriormente, el 13 de febrero se insistió con el “vandalismo” a las 1.19, 1.34, y 1.40 de la madrugada, que se corrigió a las 1.20, 2.04 y 2.03 respectivamente. Cómo se puede ver… Wikipedia con su sistema abierto, sin controles “profesionales” reguló y eliminó la información falsa con cierta agilidad.

Pero además, desde las 5.58 el artículo fue “protegido” para que sólo pudiera ser editado por wikipedistas de identidad confirmada, evitando así más desastres. Cuando un artículo es vandalizado reiteradamente o cuando es víctima de una “guerra de ediciones” , cómo por ejemplo los temas de los puentes y la antigua Botnia hace unos años, se suele tomar tal medida para evitar el daño a la obra.

Hasta ahí… sería sólo una historia irrelevante de vandalismo por imbéciles, de los que todos los días ocurren. Pero … Espectador. com publica esta nota titulando “si está en wikipedia tiene que ser verdad”, dando cuenta de la información falsa agregada, y sin comentar las correcciones por demás ágiles como he indicado previamente.

De este modo ayuda a difundir imagen falsa sobre la Enciclopedia Libre, en la que se presenta como si dicha información hubiese permanecido y cómo si los controles internos no existieran y hubiesen actuado en forma efectiva. Además, nunca se pretende en Wikipedia que lo que está en Wikipedia sea verdadero por estar en Wikipedia.

Wikipedia no es una “fuente primaria”. Esto es, todo lo que se publica en ella debe poder ser refrendado en otra fuente. Un libro, una entrada de una publicación de una revista, un artículo en un sitio relevante en la red. Nótese que por ejemplo los contenidos de esta bitácora no podrían ser citados como fuentes ya que hay una política de que los contenidos de los “blogs” no son fuentes fiables.

Así pues, Wikipedia publica lo que otros dicen que es verdad, y si hay algo verdadero, debe de haber un enlace al sitio dónde hallar la fuente de dicha verdad.

Otro ataque más a Wikipedia… que no entiendo a quién conviene… sino a quién quiere hacerse absurdamente el riguroso.

Pero para más inri, el justificativo del indigno periodista, parece ser que algún medio “levantó” la noticia. Y ese medio es… ¡un pasquín amarillista!. Ahora bien , si alguien lee un pasquín amarillista y cree que lo que ahí dice puede ser verdad… por mi que se compre un burro y etcétera etcétera. Pero que un medio de prensa serio, publique tal cosa como justificativo del “daño” que se hace a través de Wikipedia… es cómo culpar al Banco Central porque los ladrones piden los billetes.