El gobierno a la derecha

Planteado ya lo de que derecha e izquierda son criterios de clasificación válidos, y cómo identificar a una y otra –de derecha son las acciones, pensamientos y discursos que defienden o promueven los intereses de las clases dominantes; y de izquierda las acciones, pensamientos y discursos que enfrentan a tales intereses– corresponde intentar clarificar si el gobierno uruguayo actual, el segundo gobierno presidido por Tabaré Vázquez, es o no un gobierno de izquierda y si el Frente Amplio es o no una fuerza política de izquierda. (Para algún artículo posterior queda definir qué cosa es el Frente Amplio, ya que creo que ciertos cambios muy relevantes se han operado en los últimos dos años)

Así pues lo primero que corresponderá es analizar las acciones, pensamientos y discursos. Está claro que en un gobierno cualquiera hay tantas acciones y discursos analizables que lo que haré será recortar eligiendo cuáles considerar, recorte que realizo conscientemente de sus implicancias, y buscando un acercamiento cualitativo, no cuantitativo. Y aclaro que podemos considerar acciones y discursos, ya que ningún gobierno tiene “pensamiento” –los que tienen pensamiento son los integrantes de ese gobierno, pero eso nos conduciría a otros asuntos.

Por ser cardinalmente relevantes a este respecto consideremos lo que refiere a tres asuntos: negociaciones laborales, estructura impositiva, y formas de la represión. La relevancia de lo primero es obvia, es el tema en que más claramente se contraponen los intereses de los trabajadores con los de sus empleadores. Y ahí… las pautas marcadas por el ejecutivo son restrictivas hacia los trabajadores, no se atienden y aceptan los reclamos de la central sindical y las medidas de luchas son enfrentadas con hechos y discursos, como si los trabajadores fuesen un enemigo. Esto es especialmente claro en el caso de los docentes –presentación discursiva de los docentes como enemigos de la educación–, de las trabajadoras domésticas –negativa a la recuperación de los salarios más deprimidos en la peor condición de dependencia social– y en la negativa a retomar FRIPUR bajo control obrero. Y a cada día aparecen nuevas situaciones que ponen esto en evidencia.

El segundo punto que mencioné es el tema referente a la estructura impositiva. El primer gobierno del Frente Amplio votó una reforma impositiva, que con respecto a lo que había fue un paso adelante. Pero la misma desde el primero momento fue indicada por los trabajadores como insuficiente. Durante el segundo gobierno del Frente hubieron intentos de gravar de otro modo al agro, cosa que tuvo más vueltas que una calesita. En este gobierno… ni un intento de modificar sustancialmente el mínimo imponible, como reclama desde un principio el PIT CNT con respecto al Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, o IRPF, ni ningún otro cambio que indique un avance hacia una política impositiva popular. Por el contrario, se presenta como mérito que las pautas impositivas continúen incambiadas. Cosa que sólo es un beneficio para los grandes y medianos empresarios, por un lado, y para los grandes propietarios rurales y urbanos, por el otro.

El tercer punto tiene que ver con cómo ha sido encarada la lucha contra las formas de delito presentes. Según lo publicitado por el propio gobierno, se ha logrado bajar la cantidad de delitos… en los barrios céntricos y en la zona costera, las zonas dónde preferentemente habitan y se mueven los integrantes de las clases dominantes. Los barrios periféricos al “limes” que separa a la gente *bien* de el pueblo común han sido pospuestos en la lucha. Y eso es terrible, si tenemos en cuenta que la gente con poder adquisitivo siempre termina teniendo en lo previo mayor protección, mediante porteros, barrios patrullados, guardias de seguridad, etcétera.

Los tres criterios que nos hemos propuesto considerar presentan hechos o declaraciones que dejan a las claras que este poder ejecutivo, encabezado por el presidente Tabaré Vázquez, desde hace ya mucho tiempo, no es un gobierno de izquierda. Por eso, como he dicho en algún que otro comentario por aquí y por allá, Tabaré Vázquez ha traicionado al Frente Amplio.

Ahora bien, si a él le preguntásemos tal cosa, sin duda diría que no ha habito tal traición, y que todo lo actuado lo hizo según el programa del Frente. Ello es posible porque claramente los programas de gobierno son excesivamente laxos en su redacción. Tal vez ello no sea malo en sí, ya que permite un nivel de síntesis política que luego ha de ser resuelto en la actividad de gobierno. Pero si quién es electo por el Frente, luego se vuelve en contra del mismo, entonces puede hacer una interpretación de derecha del programa y llevar adelante un gobierno de derecha, presuntamente basado en tal interpretación. O de centro derecha, que es la calificación que corresponde en este caso.

Cabe observar que he planteado que el Frente Amplio es una cosa, y su gobierno otra. Sin embargo podemos ver que en ello no hay unanimidad. Voy a exponer ahora una observación que me realizó en una conversación personal Daniel Roselli, y que hago mía.

En este momento hay varios actores que se arrogan ser ellos “el” Frente Amplio. Tenemos al Poder Ejecutivo, que dice que es él el Frente Amplio. Tenemos un segundo actor, que es la bancada parlamentaria, que se arroga el ser ellos el Frente Amplio. Luego tenemos la orgánica, especialmente en sus niveles burocráticos centralizados. O dicho de otro modo, todo lo que está por encima de las coordinadoras de Comités de Base. Esa orgánica funciona como un mecanismo burocrático semiprofesional que también se atribuye ser ellos el Frente Amplio. Habría que agregar aquí las autoridades del nivel municipal. Luego aparece un cuarto actor, los militantes, tanto los que van a los Comités de Base, como los que asumen una militancia más informal, pero que en su práctica diaria están constantemente pensando en cómo actuar –y haciéndolo– para incidir políticamente. Ellos –nosotros– también decimos que somos el Frente Amplio. El quinto actor colectivo que aparece en este reparto son los votantes del Frente Amplio que se sienten involucrados con un elemento simbólico llamado Frente Amplio, que se constituye en depositario de ilusiones y esperanzas, en parte por objetivos planteados, pero mucho más por la expectativa de un tipo de conducta de parte del gobierno, y un sentimiento de identidad.

Señalado el elenco ¿quién o quiénes entre ellos es el Frente Amplio? Lo que sigue ya es totalmente mío, y si hubiese error no se debe atribuir a nadie sino a mí. Debe entenderse que no estamos hablando de algo en lo que pueda existir una afirmación verdadera en el sentido en que es verdadera, por ejemplo, la frase “Montevideo es la capital del Uruguay”. En lo que voy a exponer a continuación lo que hay es una verdad establecida como propuesta, cuyo valor de verdad sólo puede verificarse en la práctica política subsiguiente.

Sostengo que el Frente Amplio actualmente es el conjunto de los militantes de base del mismo y los votantes que se sienten frenteamplistas.

Si alguno ha estado atento puede buscar, y hallar incluso por escrito, que no hace demasiado tiempo atrás he defendido con energía que el Frente era sus militantes y su orgánica. Pues bien, he cambiado mi posición, he comprendido que en ella había un error.

En función de ello, es relevante que sean los militantes y los votantes los que hallen un modo de pasar por encima de las instancias orgánicas actuales, de los parlamentarios y del ejecutivo, para salvar el Frente Amplio, para renovar la vida de esta fuerza política y para avanzar hacia una sociedad mejor.

En una próxima nota, explicaré mejor porqué son estos dos actores quienes entiendo son realmente el Frente, y cómo lo propuesto aquí es posible.

Derecha e izquierda

Cada tanto reaparece en diferentes lugares la afirmación de que la izquierda y la derecha ya, no son referencias válidas. Esto suele ser dicho una y otra vez por dirigentes políticos, por periodistas, por distintos personajes que se vinculan abierta o soterradamente, a la derecha. Por supuesto, decir esto es también un lugar común.

Es también usual contestarles –y es correcto– que cuando dicen que ya no hay ni derecha ni izquierda tienen la intención de igualar toda propuesta, barriendo toda diferencia, cosa que si bien no pueden realizar en la realidad, bien pueden hacerlo en el discurso.

Así que para mostrar que derecha e izquierda son criterios de clasificación relevante, lo que debemos hacer no es desacreditar la postura contraria –ese es el movimiento de ellos– sino indicar qué cosa sí realmente son derecha e izquierda.

Cómo muchos saben, ambos términos se comenzaron a utilizar durante la Revolución Francesa. Algunos estaban sentados en la Asamblea hacia la derecha y otros hacia la izquierda. Las posiciones que sostenían unos y otros se transformaron entonces en la posiciones de derecha y de izquierda. Con el paso del tiempo, sin embargo, las posiciones de quiénes estaban en la izquierda llegaron a ser consideradas como de derecha. Esto es así porque izquierda y derecha son un criterio de clasificación relativo. Alguien está o es de izquierda, con respecto a alguien que está o es de derecha.

A diferencia de otros criterios de clasificación de las acciones y pensamientos, –que se pueden también clasificar como liberales, conservadores, socialistas, socialdemócratas, etcétera–, no hay un “algo” de la derecha y un “algo” de la izquierda que sea constante. Se definen siempre en su mutuo antagonismo.

¿Qué es entonces la derecha y qué la izquierda?

Pues la derecha es la posición, las acciones y todo tipo de discurso y justificación ideológica que tiene como objetivo defender los intereses de las clases dominantes. De los estancieros, industriales, banqueros, y otros en posición similar según el caso. La izquierda es a su vez la posición, acciones y todo tipo de discurso y justificación ideológica que tiene como objetivo defender los intereses de las clases que se oponen a las clases dominantes. De los trabajadores, de los campesinos, de los pequeños propietarios muchas veces, y también de los trabajadores independientes y profesionales liberales.

Así, en el papel, es muy clarito. Hay una línea y de uno y otro lado hay distintas acciones, pensamientos, discursos.

Pero cuando llevamos esto a la práctica ya no es tan fácil de discernir.

Hay trabajadores que defienden los intereses de los patrones. Los gerentes, y los directores rentados de las grandes empresas, por ejemplo. Hay campesinos que defienden los intereses de los terratenientes. Los pequeños propietarios muchas veces defienden políticas que sólo sirven a los grandes propietarios, e incluso entre los mismos trabajadores muchos afirman cosas como que “si no fuese por los empresarios no tendríamos trabajo”. (Eso es falso. En efecto, lo verdadero es que si no fuera por los trabajadores los empresarios no tendrían nada, pero es asunto de otro artículo).

Ese fenómeno por el cuál algunos actores sociales defienden lo contrario a lo que les es conveniente ocurre mediante la seducción de un cierto tipo de discurso, de un conjunto de dispositivos, y de una ideología dominante que es internalizada por ellos sin que muchas veces la vean. Es lo que se llama “sentido común”.

¡Por eso es imperativo ser un apóstata del buen sentido!

Pero de igual modo, las coaliciones en contra de las clases dominantes muchas veces se forman sin que todos los que en ella actúan sepan realmente qué cosa están haciendo. Los humanos creemos que actuamos hacia ciertos fines, pero muchas veces nos movemos hacia otros fines.

Esto se debe a una doble condición. El ser humano es un animal que razona. Este razonamiento, unido a muchas otras cosas que no son ahora el objeto a exponer, conduce a poder lograr una explicación certera de lo que realmente es. O dicho de otro modo, con el entendimiento podemos entender el mundo.

Sin embargo, el ser humano no se comporta de acuerdo con tal entendimiento, ni siquiera cuando lo intenta. Ello se debe a que el inconsciente es la fuerza más poderosa de nuestra conducta. Así que siendo animales que razonamos, nuestra conducta termina siendo irracional.

Pero cómo nuestro entendimiento puede entender el mundo, puede entender también nuestra conducta. Por ello podemos entender la racionalidad que guía tal conducta irracional, y usar ese conocimiento.

En tal sentido todas las posiciones proponen discursos que explican la realidad, que generalmente son bastante coherentes. Que sean coherentes significa que si aceptamos algunos de sus criterios, veremos cómo la descripción del mundo que realizan se sostiene bien. Produce una sensación de verdad.

Pero una sensación de verdad, no es indicador de que se diga alguna verdad. Si leemos El Señor de los Anillos, mientras leemos, también tenemos una sensación de verdad.

Así pues, la forma de poner a prueba esa coherencia es mediante la acción.

Cuando actuamos, no nos vinculamos con un discurso sobre el mundo: nos estamos vinculando con el mundo en sí. Con esa roca, con esa mercadería, con ese cuerpo, con tal o cuál persona. Es por lo tanto a través de la acción que podemos ver qué discursos son verdaderos o más verdaderos que los que teníamos hasta ese momento. (También es asunto de otro artículo, pero afirmo que nunca llegamos a una verdad final, por lo que toda verdad que conocemos es una verdad “como si” fuese así. Y resulta que en ella habrá necesariamente error. Ese error, será el que posibilitará en su momento llegar a producir una verdad mejor que nos haga negar la verdad anterior)

Así pues, en la práctica corriente, hallaremos que muchas personas actúan, y dicen cosas, y lo hacen convencidos, tanto en uno como otro sentido. Entre todo eso debemos buscar qué es lo que corresponde a los intereses del pueblo, del conjunto de los que se oponen a las clases dominantes, y qué lo que corresponde a los intereses de tales clases. Pero lo muchas veces lo más útil suele ser preguntarse por qué cosa es conveniente a los intereses de las clases dominantes. Porque esos intereses son antagónicos con los nuestros, y por su poder resultan determinantes de todo el resto del escenario.

Así, cuando un empresario quiere flexibilizar el empleo, eso es derecha. Cuando un empresario no quiere que se regulen los precios, eso es derecha. Cuando un empresario quiere un TLC con Estados Unidos, eso es derecha. Y si el que lo quiere es un trabajador que dice más o menos lo mismo que el empresario, el trabajador no deja de ser tal, pero está sosteniendo posiciones y discursos de derecha.

A veces es más difícil de diferenciar. A veces unos empresarios tienen unos intereses, y otros se les contraponen. Y nos quieren usar como sus peones para morir sobre el tablero peleando luchas que no son las nuestras. A veces hay grupos que se enfrentan a las clases dominantes y que tienen intereses contrapuestos también. En tal caso deberíamos buscar la forma de hallar una síntesis que defienda mejor nuestros intereses. El hallazgo de tales síntesis es la tarea política cuando se forman coaliciones policlasistas.

En definitiva, derecha e izquierda, se diferencian al ver qué acción, que discurso, que posiciones corresponden a qué intereses. Esa es la forma de buscar aclararse.

Pegarle a Wikipedia

targetwikiLeo el siguiente artículo en la prensa digital… y me molesto mucho. En este enlace de espectador.com http://www.espectador.com/noticias/258430/si-esta-en-wikipedia-tiene-que-ser-verdad hay un artículo que tiene que ver con falsas informaciones y con Wikipedia. Pero antes de desarrollar mi punto, quiero comentar que el “responsable” de espectador.com no es la misma gente que de la emisión de radio, es un señor al que han echado de varios medios y que cómo ahora no me acuerdo de su nombre de pila, no nombro, para no confundir con su hermano, de idéntico metier.

Decía, ese enlace tiene muchas cosas criticables… pero lo peor es su indiscutible intención de dañar a Wikipedia. Wikipedia no es “la Biblia” es una obra de consulta, en la que uno para ver si un artículo está bien o no puede consultar si tiene citas, revisar el historial de modificaciones, ver enlaces a otros sitios de interés etcétera. También me animo a decir que Wikipedia es el esfuerzo intelectual colectivo más importante de la historia humana, realizado casi íntegramente por voluntarios tan sólo bienintencionados.

Pero siempre aparece un tonto, como ese tuitero argentino que entra a “vandalizar” esto es, a dañar artículos y trabajos de otros. Es un fenómeno común, que ataca a una proporción muy pequeña de los trabajos realizados en Wikipedia, pero suele ocurrir en artículos de cierta notoriedad momentánea, estrellas de deportes y otras cosas menores. En este caso consistió en vandalizar el artículo de un cardenal católico.

Revisando el historial -dónde se detalla cada edición de la página y quién la hizo y que está a disposición de todos los visitantes del sitio- veo que el día 11 de febrero se incluyó información falsa a las 17.36 y 17.42,… siendo corregida a las 18.31. Luego se incluyó información falsa el día 12 de febrero a las 18.23, siendo eliminada a las 18.26. Posteriormente, el 13 de febrero se insistió con el “vandalismo” a las 1.19, 1.34, y 1.40 de la madrugada, que se corrigió a las 1.20, 2.04 y 2.03 respectivamente. Cómo se puede ver… Wikipedia con su sistema abierto, sin controles “profesionales” reguló y eliminó la información falsa con cierta agilidad.

Pero además, desde las 5.58 el artículo fue “protegido” para que sólo pudiera ser editado por wikipedistas de identidad confirmada, evitando así más desastres. Cuando un artículo es vandalizado reiteradamente o cuando es víctima de una “guerra de ediciones” , cómo por ejemplo los temas de los puentes y la antigua Botnia hace unos años, se suele tomar tal medida para evitar el daño a la obra.

Hasta ahí… sería sólo una historia irrelevante de vandalismo por imbéciles, de los que todos los días ocurren. Pero … Espectador. com publica esta nota titulando “si está en wikipedia tiene que ser verdad”, dando cuenta de la información falsa agregada, y sin comentar las correcciones por demás ágiles como he indicado previamente.

De este modo ayuda a difundir imagen falsa sobre la Enciclopedia Libre, en la que se presenta como si dicha información hubiese permanecido y cómo si los controles internos no existieran y hubiesen actuado en forma efectiva. Además, nunca se pretende en Wikipedia que lo que está en Wikipedia sea verdadero por estar en Wikipedia.

Wikipedia no es una “fuente primaria”. Esto es, todo lo que se publica en ella debe poder ser refrendado en otra fuente. Un libro, una entrada de una publicación de una revista, un artículo en un sitio relevante en la red. Nótese que por ejemplo los contenidos de esta bitácora no podrían ser citados como fuentes ya que hay una política de que los contenidos de los “blogs” no son fuentes fiables.

Así pues, Wikipedia publica lo que otros dicen que es verdad, y si hay algo verdadero, debe de haber un enlace al sitio dónde hallar la fuente de dicha verdad.

Otro ataque más a Wikipedia… que no entiendo a quién conviene… sino a quién quiere hacerse absurdamente el riguroso.

Pero para más inri, el justificativo del indigno periodista, parece ser que algún medio “levantó” la noticia. Y ese medio es… ¡un pasquín amarillista!. Ahora bien , si alguien lee un pasquín amarillista y cree que lo que ahí dice puede ser verdad… por mi que se compre un burro y etcétera etcétera. Pero que un medio de prensa serio, publique tal cosa como justificativo del “daño” que se hace a través de Wikipedia… es cómo culpar al Banco Central porque los ladrones piden los billetes.

Achicar Montevideo, y algunas conjeturas sobre el mundo.

montmovi-chDurante los pasados días, y con origen en el tema de la adquisición del ex cine Plaza por una iglesia y el proyecto de su expropiación, que me parece bienintencionado pero errado, he participado en varias discusiones en alguna red social.

De la misma surge en cierto momento la necesidad de exponer lo que es parte de mi visión a largo plazo sobre la ciudad de Montevideo. A partir del texto en borrador que escribí para tal contestación, decidí tomar una parte del mismo para armar algo para publicar aquí.

Básicamente, ya había planteado en momentos anteriores que la ciudad de Montevideo debería ser reducida a una población de no más de 600 mil habitantes, esto es, su realidad actual debería ser destruída. Para ello sostengo la necesidad de generar otras dos ciudades de igual porte en el interior, una hacia el este y otra al oeste. Aunque podrían ser más, por supuesto.

Las ciudades de tal porte tendrían una naturaleza más humana, las relaciones serían más cara a cara, y facilitarían la gestión de la limpieza y la seguridad. Además, dentro de un proyecto de transformación hacia el socialismo, ha de entenderse que los países con una ciudad muy desarrollada y un interior despoblado corresponden a un modelo extractivo imperialista, ya que para el mismo es de ese modo más fácil establcer un control.

Pero la transformación de la ciudad en tal sentido, un proyecto del que aclaro soy totalmente consciente no genera ninguna mayoría de ningún tipo actualmente y que ninguna autoridad partidaria o nacional hace hoy bandera, está inscrita en las siguientes consideraciones:

(Copio texo de mi borrador)
No tengo suficientes datos para afirmar lo siguiente en forma contundente pero puedo conjeturar razonablemente para los próximos 20 años:

a. uno o varios procesos bélicos internacionales que distraigan fondos que actualmente fluyen al país.

b. una continuidad de las crisis demográficas por envejecimiento en países varios, especialmente China y Brasil.

c. una mayor incidencia del calentamiento que presumiblemente destruya los humedales del Santa Lucía y de Rocha.

d. por la misma razón, la creciente inviabilidad del modelo ganadero actual y la necesidad de cambiar los cultivos posibles en Uruguay.

e. un encarecimiento de ciertas materias primas. Si como muchos suponemos se ha pasado el punto óptimo en producción de petróleo, aunque queden uno o dos siglos de crudo, cada vez será más caro. Y aunque aparezcan otras formas de energía… el petróleo no es sólo para quemar: es la materia para mucho producto químico. Esto implicaría transformaciones en la forma de hacer muchas cosas y encarecimiento de productos de consumo, hoy habitual.

f. la presión demográfica empujando las necesidades alimenticias y en sentido contrario las construcciones culutrales de los países ricos impulsando cultivos imbéciles que fomentan el hambre

g. el problema de la basura, que estoy seguro es el problema central de los próximos 200 años. Y no me refiero a la recolección de residuos, sino a la basura altamente contaminante. Cosas como la plombemia de fines de los 90 en Uruguay van a ser como recuerdos inocentes de lo que venga para nosotros, y en países que se han transformado en basureros del primer mundo se verán realidades aún peores.

h. si como supongo se incrementan guerras, la inseguridad en poblaciones periféricas como forma de justificar el mantenimiento de aparatos altamente represivos, y el petróleo para combustible entra en crisis… el transporte masivo de las élites deja de ser una opción en el marco del turismo… por lo que el mismo iría descendiendo hasta desaparecer.

Con todo esto, la necesidad objetiva es tratar de ir continuando a nivel nacional la profundización de las luchas sociales y políticas, ya que sólo avanzando primero a una democracia avanzada y luego al socialismo se puede llegar a enfrentar con *alguna esperanza* este escenario, que es muy complicado.

¿Te acordás del lema (y revista) Socialismo o Barbarie? Yo creo que estamos en riesgo de Socialismo o Extinción. (De otros modos he leído cosas de Fidel que van por un lado muy parecido)

La continuidad de la producción y reproducción de las condiciones de vida está en riesgo.

Entonces… el proyecto de ciudad tiene que contemplar todo esto. Por eso apoyo -y me importa un rábano lo que diga el ecologismo miope (dicho con todo respeto a los miopes en que me incluyo, y sin mucho respeto para los que toman a la ecología no como una ciencia, sino como un recetario político medio místico y funcional a los intereses de la distribución internacional de trabajo),- decía, que por todo esto apoyo cosas como el puerto en Rocha… lo pongan dónde lo pongan (aunque hay lugares mejores) y la instalación de industrias en el interior, sean UPM o Aratirí. (Aunque claro… preferiría una Aratirí Estatal y no privada)

Si se “achica” Montevideo, será porque los puesto de trabajo migren. Las fábricas y la administración pública. La Universidad Tecnológica es más importante por eso que por todo lo que ha dicho Mujica, si bien tengo diferencias importantes en la forma en que se ha creado y en la concepcion positivista que hay en muchos supuestos de su creación.

Tal cosa va a generar vacíos en Montevideo. Esos vacíos tenderán a llenarse… con el tiempo. Por eso… no hay que invertir hoy en inmuebles. Hay que estar dispuesto a demoler y a dejar lugares transformables. En 20 o 30 años mucha obra gigante (como el saneamiento) va a estar sobredimensionado. Y la población, sin estar densamente apelmazada, bien podría ubicarse en un espacio mucho menor que el actual, tal vez no superando en lo principal los límites del Miguelete y el bulevar Propios.

Y ahí sí… podría rendir invertir en el centro… pero ¿podemo hoy saber cuál será el centro?

Podemos hacer proyectos de futuro, no conocer el futuro. Y tales proyectos implican una concepción conjetural del futuro nacional y mundial. En tal sentido intento con estas líneas brindar un aporte.

Públicos y privados

Educación, enseñanza, instrucción y aprendizaje no son sinónimos. Digo esto porque muchos lectores de estas líneas perfectamente pueden ser ajenos a la temática y nunca haber tomado contacto con las diferencias entre estos y otros términos. Yo de aquí en más me referiré a las instituciones públicas estatales -jardines, escuelas, liceos, universidad y otros- o privadas que imparten etapas de instrucción equivalentes a las que dan dichas organizaciones.

En uruguay la enseñanza pública se halla arraigada y garantida desde al menos el último cuarto del siglo XIX, habiéndose extendido y desarrollado durante el pasado siglo. Es en buena medida la participación en la misma un signo claro de la “uruguayez”, no excluyente, pero sin duda, determinante. O dicho de otro modo: quién asistió a nuestra enseñanza pública, será sin duda alguien muy uruguayo, y quién no lo hizo… tal vez lo sea, pero eso está por verse.

En un primer acto, la enseñanza pública suponía un enfrentamiento con la iglesia, de parte de los que desde posiciones de cuño positivista intentaban laicizar a la población. Gesta que resultó exitosa. Tal vez nada sea más intocable hoy que la laicidad de la enseñanza pública.

Pero luego, en la medida de que en nuestro país fueron surgiendo y desarrollándose movimientos populares que se hicieron conscientes de sí mismos, la enseñanza pública adquirió un claro propósito incluído en el proyecto de transformar nuestro país en una sociedad en la que los más infelices fuesen los más privilegiados. Por eso mismo, la dictadura cívico militar se ensañó -entre otros- con los docentes, intentando imponer una educación ajena a los intereses populares. Y tras la misma, la derecha ha impulsado una renovación de criterios de génesis positivista, que apuntan a una educación reducida a una formación para el trabajo, y a generar estadísticas aceptables para los organismos internacionales.

Lamentablemente, algunos en la izquierda no han comprendido que sólo cabe el enfrentamiento a tales concepciones, y que nunca podremos acordar con ellas. Siempre estaré abierto al diálogo con todos los compañeros de la izquierda… pero siempre señalaré cuando , según es presumible, en su buena voluntad dicen cosas que no son en interés del pueblo. Habría que lanzarles un “¡no sea nabo m’hijo!”

Pero en el momento presente, las instituciones de enseñanza privada, tienen un carácter particular, en el que, sin importar las intenciones de sus actores y gestores, se constituyen en un proyecto reaccionario.

Y enfatizo lo propio del momento. Durante la dictadura muchos docentes pudieron continuar trabajando sólo en la medida en que lo hacían en dichas instituciones, y también fueron lugar de refugio para estudiantes a los que se podría haber perseguido por la notoriedad de sus padres. Algunas, reitero el cuantificador modesto, justificaron y fueron defendibles.

Pero hoy, el campo de las instituciones de educación formal está inmerso en una disputa política tal que la única postura razonable es la de avanzar hacia la expropiación de todos los jardines, las escuelas, los liceos y las universidades privadas, convergiendo en un único sistema público y estatal.

Los centros privados de enseñanza actualmente son dos cosas:

a. son centros en los que se reproduce el capital social y cultural de las clases dominantes o de los que son llamados a ser sus auxiliares en el sostenimiento del actual orden de cosas

b. son utilizados como un espejo que enturbia la imagen de las instituciones públicas. Preconizan lo “lindos” que están, lo “buenos” que son sus estudiantes, los “valores” que se imparten, lo “incomparable” de sus docentes, etcétera. Por cierto, si uno trabaja sólo con estudiantes que vienen con un capital familiar más elevado, dispone de recursos económicos para resolver las instalaciones, expulsa los estudiantes problemáticos hacia el sistema público y puede pagar publicidad abierta… o de la que se encubre en notas periodísticas en diarios infames como El País o El Observador,… pues entonces crea la mentira del propio brillo y la la mentira de la turbiedad ajena.

Por todo eso no hay lugar para aceptar la existencia de tales centros. El propósito de la expropiación de todos dichos centros debiera presentarse a la discusión pública, para que la izquierda pueda tratarlo y finalmente incorporarlo a sus programas políticos y finalmente, aplicarlo.

Mientras… es el deber de cada militante alzar su voz.

Y no transigir cuando en algún centro público se cantan alabanzas (más que discutibles) a lo hecho en un centro de enseñanza privada. Aunque por supuesto, esto último es un detalle, anecdótico, triste y patético.

Nota: la imagen que acompaña esta nota fue tomada del sitio en la red del Taller de Ajedrez Chaturanga. La hallé simplemente mediante una búsqueda con Google, tras lo cuál modifiqué su mapa de colores y la recorté. La utilización de esta image NO COMPROMETE de ningún modo a dicho Taller ni a sus participantes en las opiniones que aquí formulo, que son enteramente de mi responsabilidad

Unir y mentir

Supongamos que tiene usted un vecino al que no le tiene cariño, tanto da si es con o sin razón. En esta suposición digamos que su vecino ha dejado la basura hogareña fuera del contenedor de recolección de basura. Y por otro lado durante los festejos de alguna noche se oyó a su vecino decirle a alguien, en medio de risas “Te voy a matar de besos”.

Pues bien, ahora supongamos que usted quiere dejar bien claro que su vecino es malo, así que escribe en algún lado, por ejemplo en FaceBook “Mi vecino deja la basura fuera del contenedor y claramente se le oyó decir “Te voy a matar” “.

Pues… es todo cierto. Pero claro, el efecto que produce es muy distinto.

Justamente, eso es lo que hacen los medios de prensa que desinforman, vale decir, todos los que controlan las clases dominantes en Uruguay. Ahora bien, El País, además tiene en su pasado el haber publicado artículos de orden internacional que le llegaban redactados desde la CIA, mediante la embajada de USA.

Ahora, se la están tomando con Irán, como es notorio.

Y dicen que Irán “desafió” a Usa, tirando un misil desde el estrecho de Ormuz y usando barras nucleares.

Pues bien… tiraron un misil… cosa normal en cualquier ejército mientras prueba el funcionamiento de sus armas. Porque un misil es un cohete, pero lo que lo hace mortal no es el cohete en sí, sino llevar una “pieza” que explota al llegar a su blanco. Disparar un misil, sin un blanco “enemigo” sino sólo como entrenamiento… no es algo grave.

La nota indica que el misil fue disparado después de que el gobierno de USA tomó nuevas sanciones económicas contra Irán. Por lo que una mejor redacción sería “USA toma sanciones contra Irán, atribuyéndose el derecho de vigilar un estado soberano extranjero, y éste como respuesta dispara un misil de prueba” Y nótese que las sanciones afectarán a muchas personas, dañándolas. Pero que el misil no hizo daño a nadie.

Pero lo mejor es lo último.

Porque las barras de uranio enriquecido que probó el gobierno islámico iraní… las probaron en un reactor nuclear, no en el misil. O sea, la proximidad de una información cierta a otra crea la ilusión en quién lee superficial o apuradamente de que las barras fueron utilizadas de modo conexo con el misil… cuando fueron dos episodios separados.

Estamos claramente ante un intento de montar una falsificación de la realidad, que es sustituída de una forma en que retóricamente se produce la ilusión de un mal que en realidad… no está ahí.

Y para colmo… ¿alguien nos dice cuándo en USA se prueba un nuevo misil? ¿O cuándo hacen pruebas con Uranio enriquecido? ¿O cuándo montan una nueva arma de destrucción masiva? Porque sin duda, todo esto lo hacen y lo tienen.

Y atención… no estoy defendiendo al gobierno iraní.

El gobierno de ese país en su momento supo estar en contra de la URSS, y en tanto un gobierno regido por un partido religioso, de tinte conservador, no me resulta un gobierno “agradable”.

Pero ello no quita que es el gobierno de un país en el que se debe respetar que su población haga su propio proceso, trabaje su autodeterminación, hasta superar las limitaciones de su presente.

Las presiones de USA sólo refuerzan todo lo negativo… que en mucho se parece a lo negativo de USA. La palabra “fundamentalismo” se comenzó a utilizar para hablar de grupos religiosos del centro de USA de carácter cristiano y reaccionario.

Pero volviendo a la prensa… el diario EL PAÍS, primero siempre en la historia de la infamia, nos da las noticias para que nos vayamos convenciendo de la maldad de los iraníes, si es que no estamos convencidos ya. Manipulan lo dicho para que produzca certidumbres creadas por la forma en que se dice lo dicho. No necesitan mentir, sólo mostrar la verdad de la forma conveniente para producir falsedad.

¿Alguna vez se puso a pensar que si eso hacen con las noticias internacionales cuánto más no harán con las nacionales?

Respuestas a la desinformación de hoy

El siguiente artículo es una respuesta a la tendenciosa y desinformante publicación del diario “El País” de Montevideo, Uruguay, el 16 de Mayo de 2011. Puede consultarse en

http://www.elpais.com.uy/110516/pnacio-566772/nacional/la-oposicion-advierte-sobre-duro-golpe-que-dio-el-frente-a-mujica/

1. Se preocupan por una convocatoria a referendum sin recolección de firmas… pues… ¿ya se decidió hacer tal cosa? No. Esto es, ponen como hechos conjeturas para poder criticar.

2. Se ha manejado eso sí, la posibilidad de recurrir a un referéndum por la “vía rápida”, esto es una consulta para ver si hay o no referéndum. Si tal forma se habilita, no es ni las firmas ni el parlamento ni el FA ni Mujica, sino los votantes que vayan a votar quiénes conjurarán un referendo. Otra cosa que omiten, y al omitir, mienten y desinforman.

3. Se ha manejado la posibilidad de modificar la ley que habilita la consulta por vía rápida. Es la modificación de una ley, no de la constitución. ¿De qué violencia a la constitución hablan pues? Más mentiras, y desinformación.

4. No hay pues ninguna instancia en lo previo que modifique o dañe el manejo de ninguna institución pública.

5. Les preocupa que el Plenario mandate a los legisladores. Esto es, les preocupa que una institución política interna de nuestra fuerza política indique que los legisladores actúen según el programa que se presentó a la ciudadanía cuando se pidió su voto. Esto es muy grave: significa que ellos prefieren el “dirigentismo” a una acción programática.

No creen en los políticos como delegados electos para actuar en función de la voluntad popular, sino como “dirigentes” “iluminados” que “conducen” (führer en alemán es guía) a la gente. Tal punto de vista supone que el dirigente es “mejor” que los demás, y se halla más cerca de la monarquía y del despotismo que de la democracia.

6. Amén de ello… quieren obviamente que no se cumpla lo prometido en el programa: quieren gobiernos que engañan a sus votantes.

7. Lacalle dice que “un núcleo interno” le dobla la mano al Presidente y los parlamentarios. Debería tener en cuenta que:

a. muchos parlamentarios querían y quieren votar la ley;

b. el plenario ratificó lo dicho en el programa, con beneplácito de la enorme mayoría de parlamentarios;

c. el presidente y los parlamentarios ejercen un poder delegado, de acuerdo con un programa: llevarlos a cumplir el mismo no es “torcer” ningún brazo.

A él le parece eso porque está acostumbrado a creer en el gobierno no como un ejercicio delegado de soberanía popular, sino como en la “conducción empresarial” del estado. Tal punto de vista de los liberales muestra claramente que su concepto patrimonial de la cosa pública implica la imposibilidad de entender la democracia para los que no tenemos un “patrimonio”.

8. Bordaberry dice que “se va a desconocer lo que votamos los uruguayos” y también que “para el Plenario valen más los radicales y el Partido Comunista” Vayamos pues por partes.

8.1. Los uruguayos votamos en el pasado octubre una reforma constitucional. La recta interpretación del resultado de la misma es que no había suficientes uruguayos que quisieran que la constitución fuese modificada para anular la caducidad. No que la anulación no fuese querida. Ahora se vota una ley, no una modificación constitucional, no hay pues desconocimiento alguno.

8.2. El Partido Socialista, la 99mil, la Vertiente Artiguista, y otros grupos del Frente, junto al Partido Comunista de Uruguay y alguno al que el hijo del dictador llama “radicales” se manifestaron a favor de seguir adelante con la ley. Que ahora “recorte” quiénes estaban a su favor, claramente indica como intenta utilizar una verdad a medias, para mentir en su beneficio, con las antiguas banderas del anticomunismo. Mentiras para “austar ancianitas” decía alguno en alguna página de internet sobre un caso similar.

9. El Partido Independiente se preocupa de que se actúe aprobando la ley y quiere que se respete “la voluntad de la gente y la Constitución”. ¿No comprenden que si se vota una ley de acuerdo con el programa por el cuál fueron electos los legisladores precisamente se está respetando la voluntad de la gente? Con respecto a la Constitución ya hablé antes.

10. Larrañana arranca contra una supuesta imposición del Plenario sobre “las personas más votadas, Mujica y Vázquez”. Se pasa por alto que fueron votadas en momentos distintos, sumando zapallos con sandías, cosa que desde la escuela nos enseñaban no debe hacerse.

Pero sobre todo, en la Constitución dice que la soberanía recae en “la nación”. Esta es la unión de la voluntad popular con el andamiaje institucional. La tesis de la “voluntad popular” contra la ley fue la sustentada por la Dictadura de Terra, en los años 30 del siglo pasado. Dictadura con un tufillo fascistoide, terminó fracasando.

No importa pues cuántos votos tuvo Mujica, o en la pasada elección Vázquez. Ellos fueron electos para la presidencia. Este tema es resorte del Parlamento. Y cómo tal la “soberanía nacional” implica que se decida a nivel parlamentario. Si el presidente no quiere que la ley salga, la puede vetar. Mujica ya dijo que no lo hará. Conclusión: no se le pasa por alto de ningún modo, y decir que se lo hace es apoyar tesis de dudosa trayectoria en nuestro país.