El siguiente artículo es una respuesta a la tendenciosa y desinformante publicación del diario “El País” de Montevideo, Uruguay, el 16 de Mayo de 2011. Puede consultarse en
1. Se preocupan por una convocatoria a referendum sin recolección de firmas… pues… ¿ya se decidió hacer tal cosa? No. Esto es, ponen como hechos conjeturas para poder criticar.
2. Se ha manejado eso sí, la posibilidad de recurrir a un referéndum por la “vía rápida”, esto es una consulta para ver si hay o no referéndum. Si tal forma se habilita, no es ni las firmas ni el parlamento ni el FA ni Mujica, sino los votantes que vayan a votar quiénes conjurarán un referendo. Otra cosa que omiten, y al omitir, mienten y desinforman.
3. Se ha manejado la posibilidad de modificar la ley que habilita la consulta por vía rápida. Es la modificación de una ley, no de la constitución. ¿De qué violencia a la constitución hablan pues? Más mentiras, y desinformación.
4. No hay pues ninguna instancia en lo previo que modifique o dañe el manejo de ninguna institución pública.
5. Les preocupa que el Plenario mandate a los legisladores. Esto es, les preocupa que una institución política interna de nuestra fuerza política indique que los legisladores actúen según el programa que se presentó a la ciudadanía cuando se pidió su voto. Esto es muy grave: significa que ellos prefieren el “dirigentismo” a una acción programática.
No creen en los políticos como delegados electos para actuar en función de la voluntad popular, sino como “dirigentes” “iluminados” que “conducen” (führer en alemán es guía) a la gente. Tal punto de vista supone que el dirigente es “mejor” que los demás, y se halla más cerca de la monarquía y del despotismo que de la democracia.
6. Amén de ello… quieren obviamente que no se cumpla lo prometido en el programa: quieren gobiernos que engañan a sus votantes.
7. Lacalle dice que “un núcleo interno” le dobla la mano al Presidente y los parlamentarios. Debería tener en cuenta que:
a. muchos parlamentarios querían y quieren votar la ley;
b. el plenario ratificó lo dicho en el programa, con beneplácito de la enorme mayoría de parlamentarios;
c. el presidente y los parlamentarios ejercen un poder delegado, de acuerdo con un programa: llevarlos a cumplir el mismo no es “torcer” ningún brazo.
A él le parece eso porque está acostumbrado a creer en el gobierno no como un ejercicio delegado de soberanía popular, sino como en la “conducción empresarial” del estado. Tal punto de vista de los liberales muestra claramente que su concepto patrimonial de la cosa pública implica la imposibilidad de entender la democracia para los que no tenemos un “patrimonio”.
8. Bordaberry dice que “se va a desconocer lo que votamos los uruguayos” y también que “para el Plenario valen más los radicales y el Partido Comunista” Vayamos pues por partes.
8.1. Los uruguayos votamos en el pasado octubre una reforma constitucional. La recta interpretación del resultado de la misma es que no había suficientes uruguayos que quisieran que la constitución fuese modificada para anular la caducidad. No que la anulación no fuese querida. Ahora se vota una ley, no una modificación constitucional, no hay pues desconocimiento alguno.
8.2. El Partido Socialista, la 99mil, la Vertiente Artiguista, y otros grupos del Frente, junto al Partido Comunista de Uruguay y alguno al que el hijo del dictador llama “radicales” se manifestaron a favor de seguir adelante con la ley. Que ahora “recorte” quiénes estaban a su favor, claramente indica como intenta utilizar una verdad a medias, para mentir en su beneficio, con las antiguas banderas del anticomunismo. Mentiras para “austar ancianitas” decía alguno en alguna página de internet sobre un caso similar.
9. El Partido Independiente se preocupa de que se actúe aprobando la ley y quiere que se respete “la voluntad de la gente y la Constitución”. ¿No comprenden que si se vota una ley de acuerdo con el programa por el cuál fueron electos los legisladores precisamente se está respetando la voluntad de la gente? Con respecto a la Constitución ya hablé antes.
10. Larrañana arranca contra una supuesta imposición del Plenario sobre “las personas más votadas, Mujica y Vázquez”. Se pasa por alto que fueron votadas en momentos distintos, sumando zapallos con sandías, cosa que desde la escuela nos enseñaban no debe hacerse.
Pero sobre todo, en la Constitución dice que la soberanía recae en “la nación”. Esta es la unión de la voluntad popular con el andamiaje institucional. La tesis de la “voluntad popular” contra la ley fue la sustentada por la Dictadura de Terra, en los años 30 del siglo pasado. Dictadura con un tufillo fascistoide, terminó fracasando.
No importa pues cuántos votos tuvo Mujica, o en la pasada elección Vázquez. Ellos fueron electos para la presidencia. Este tema es resorte del Parlamento. Y cómo tal la “soberanía nacional” implica que se decida a nivel parlamentario. Si el presidente no quiere que la ley salga, la puede vetar. Mujica ya dijo que no lo hará. Conclusión: no se le pasa por alto de ningún modo, y decir que se lo hace es apoyar tesis de dudosa trayectoria en nuestro país.








http://hoypc.com/
Hola soy Luis, te dejo mi web es de tecnología e internet, saludos.